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El desarrollo del lenguaje. Lenguaje y pensamiento. Evolución de la comprensión y de la expresión. La comunicación no verbal. Problemas más frecuentes en el lenguaje infantil.

RESUMEN DEL TEMA 18 DEL TEMARIO OFICIAL DE LA ESPECIALIDAD DE EDUCACIÓN INFANTIL

 

Autora: Raquel Díaz González

Esquema:

1.- Introducción.

2.- El desarrollo del lenguaje.

     2.1.- Factores condicionantes.

2.1.a. Bases biológicas

2.1.b. Bases socioambientales

     2.2.- La evolución del lenguaje hasta los 6 años.

2.2.a. Los dos primeros años de vida.

     2.2.b. De los dos a los cuatro años.

         2.2.c. De los cuatro a los seis años.

3.- Lenguaje y pensamiento.

     3.1.- Teorías de Piaget y Vigotski.

     3.2.- El lenguaje como instrumento estructurante del pensamiento y       la  acción.

4.- Evolución de la comprensión y de la expresión.

     4.1.- Pautas evolutivas. Desarrollo entre 0 y 3 años.

4.1.a.- Primeros mensajes.

4.1.b.- Desarrollo del léxico.

     4.2.- Desarrollo de la función semántica entre tres y seis años.

5.- La comunicación no verbal.

5.1. Aspectos a tener en cuenta en la comunicación no verbal

5.1.a. La expresión facial.

5.1.b. La mirada.

5.1.c. Los movimientos del cuerpo y los gestos.

     5.2.- Códigos no verbales.

6.- Problemas más frecuentes en el lenguaje infantil.

     6.1.- Trastornos del lenguaje.

6.1.a.- Retraso simple del lenguaje.

6.1.b.- Disfasia infantil congénita.

6.1.c.- Afasia infantil congénita.

6.1.d.- Afasia infantil adquirida.

     6.2.- Trastornos de la voz y del habla.

6.2.a.- Disfonía.

6.2.b.- Dislalia.

6.2.c.- Inmadurez articulatoria.

6.2.d.- Disartria.

6.2.e.- Taquilalia o taquifemia.

6.2.f.- Tartamudez o disfemia.

     6.3.- Trastornos del lenguaje y la comunicación no específicos.

7.- Conclusión.

8.- Referencias bibliográficas y documentales.

 

1.- Introducción.

El lenguaje es un fenómeno cultural y social que permite, a través de signos y símbolos adquiridos, la comunicación con los demás y con nosotros mismos y que se halla instalado sobre un desarrollo suficiente de funciones neurológicas y psíquicas. El desarrollo del lenguaje favorece el desarrollo cognitivo del niño/a, de esta forma el sujeto puede interiorizar el mundo que le rodea, hacerlo suyo.

La expresión es una necesidad que surge con la vida. Desde que nace, el niño comienza a expresarse y, de este modo, a comunicarse con los adultos. Es la forma espontánea y natural de manifestar las necesidades fisiológicas y sensitivas que le permiten adaptarse al mundo y ser autónomo, creativo e imaginativo.

La comunicación es un proceso de emisión y recepción de mensajes que usa una pluralidad de códigos. Para la cual es necesario que el niño sea capaz de expresar lo que siente, lo que piensa y lo que quiere, y el adulto, por su parte, sea capaz de atender, entender y responder, favoreciendo la capacidad expresiva del niño. El modo humano más utilizado de comunicarse es el lenguaje oral, pero no es el único.

No se puede explicar la evolución del lenguaje sin relacionarlo con el medio social y la capacidad intelectual.

 

2.- EL DESARROLLO DEL LENGUAJE.

2.1. Factores condicionantes.

El lenguaje como cualquier otro “desarrollo” no escapa a la polémica herencia / medio a la hora de abordar la influencia sobre su adquisición y posterior desarrollo. La respuesta se encuentra en posiciones intermedias, y que está representado por la paradigma interaccionista. El equipamiento genético y la maduración es el elemento básico en la adquisición, la influencia del medio es determinante para su empleo y riqueza.

2.1.a. Bases biológicas

  • El Sistema Nervioso
  • El sistema fonoarticulatorio
  • Las vías sensoriales

2.2.b. Bases socioambientales.

Hay evidencias que ponen de manifiesto una estrecha relación entre el desarrollo del lenguaje y el medio en el cual el niño crece. La familia y su entorno le proporcionan vocabulario, los elementos básicos de morfosintaxis, y de manera general, el nivel de expresión. 

2.2.- Evolución del lenguaje hasta los seis años.

2.2.a. Los dos primeros años de vida.

En la relación adulto-bebé, a partir de las adaptaciones innatas y de la interacción en las rutinas de alimentación y cuidado, la díada va construyendo los formatos de atención y acción conjuntas, crecientemente caracterizados por la reciprocidad y la alternancia de roles. 

2.2.b. De los dos a los cuatro años.

El niño se enfrenta a interlocutores nuevos, en contextos variados, y realiza evidentes esfuerzos para mejorar la comprensibilidad de su habla. Hacia los tres años han desaparecido las dificultades para pronunciar diptingos y se produce un significativo progreso en las consonantes; aunque se presenten errores con algunos grupos consonánticos, normalmente en torno a los cuatro años el repertorio fonético está casi completo

2.2.c. De los cuatro a los seis años

Aumenta el vocabulario tanto como la experiencia directa o indirecta y el significado de las palabras se enriquece. En los pronombres, la distinción de género es clara y consistente a los cinco años; desde los seis, también lo es la de número. Mejora el uso de los tiempos y modos verbales, aunque siguen siendo frecuentes las incorrecciones de los condicionales o los subjuntivos.

 

3.- Lenguaje y pensamiento.

3.1.- Teorías de Piaget y Vigotski.

Las relaciones lenguaje-pensamiento han sido el centro de infinitas discursiones e investigaciones.

Piaget cree que:

  • Lo específicamente humano es la capacidad cognitiva general, de la cual el lenguaje es expresión.
  • El lenguaje es un sistema simbólico y por tanto arbitrario, por eso un niño para poder emplearlo debe antes haber adquirido la capacidad de simbolizar.

3.2. El lenguaje como instrumento estructurante del pensamiento y de la acción.

Actualmente, los autores parecen haberse puesto de acuerdo para admitir un desarrollo paralelo de las dos funciones, con influencias reciprocas, pero a partir de una naturaleza disociada.

 

4.- Evolución de la comprensión y de la expresión.

4.1.- Pautas evolutivas. Desarrollo entre cero y tres años.

Las pautas evolutivas que marcan el desarrollo de la comprensión y expresión en los niños/as entre cero y tres años están condicionadas por los primeros mensajes y el desarrollo del léxico.

4.1.a.- Primeros mensajes.

Las primeras realizaciones fonéticas del niño/a no tienen contenido semántico diferenciado: el grito o el llanto forman parte del comportamiento motor y sus variaciones dependen del tipo de reacción (conformidad o disconformidad), pero  sin tener una interpretación simbólica de ella.

De la misma manera, los balbuceos son principalmente una reacción circular egocéntrica.

4.1.b.- Desarrollo del léxico

4.2.- Desarrollo de la función semántica entre tres y seis años.

Entre los tres y seis años, el vocabulario presenta un aumento muy importante(2000-2200 palabras a los cinco años; 2500-3000 palabras a los seis años).

 

5.- La comunicación no verbal.

El cuerpo es un elemento esencial en la comunicación del niño/a con los demás. Según H. Wallon, el niño manifiesta sus necesidades y sus deseos a partir del movimiento. Por medio de él se comunica, se expresa, se desplaza, manipula, actúa. El diálogo tónico-corporal es clave en la relación del niño con los demás niños, los adultos, los objetos, el espacio y el tiempo.

5.1.- Aspectos a tener en cuenta en la comunicación no verbal.

5.1.a. La expresión facial.

5.1.b. La mirada.

5.1.c. Los movimientos del cuerpo y los gestos.

5.2.- Códigos no verbales

La comunicación se puede establecer en base a códigos no verbales que en esta edad tienen tanta importancia como los verbales.

 

6.- Problemas más frecuentes en el lenguaje infantil.

La causa de un trastorno de lenguaje raramente es unívoca pero, tradicionalmente, se han distinguido causas exógenas (exteriores al sujeto) y endógenas (del propio sujeto). No podemos olvidar que un trastorno del lenguaje o del habla modifica sustancialmente la interacción entre el niño y su entorno.

6.1.- Trastornos del lenguaje.

6.1.a.- Retraso simple del lenguaje

6.1.b.- Disfasia infantil congénita.

6.1.c.- Afasia infantil congénita

6.1.d.- Afasia infantil adquirida

6.2.- Trastornos de la voz y del habla.

6.2.a.- Disfonía.

6.2.b.- Dislalia.

6.2.c.- Inmadurez articulatoria

6.2.d.- Disartria.

6.2.e.- Taquilalia o taquifemia

6.2.f.- Tartamudez o disfemia

6.3.- Trastornos del lenguaje y la comunicación no específicos

Los trastornos afectivos en el niño/a pueden perturbar la comunicación o/y el lenguaje por vía directa, siendo un trastorno de la relación con el otro, o indirecta, siendo el lenguaje el objeto simbólico donde el niño/a proyecta su problema, y la elección del lenguaje como objeto conflictivo.

Las formas más frecuentes, aparte de la tartamudez, son el mutismo, el laconismo y el lenguaje regresivo. Estos trastornos afectivos pueden ser debidos a:

  • frustraciones precoces
  • alteraciones en las primeras relaciones
  • regresiones

 

7.- Conclusión.

En todas las comunidades humanas los niños y niñas aprenden a hablar y a escuchar. Y cada vez que un niño dice “mamá” o “quiero agua” hay actividad lingüística: uso del lenguaje. El intercambio lingüístico se realiza por medio de secuencias sonoras producidas por los órganos articulatorios. Todo hombre es capaz de ser locutor, receptor, reproductor y traductor de mensajes.

Todo ello es considerado como la manifestación y el desarrollo de una facultad inherente y específica del hombre: el lenguaje.

Por tanto favorecer el lenguaje oral es uno de los objetivos primordiales de la Educación Infantil. Ello implica crear situaciones de comunicación adaptadas a  las posibilidades de cada nivel evolutio, en las que se estimule el lenguaje del niño tanto en los aspectos de comprensión como de producción.

 

8.- Referencias bibliográficas y documentales.

  • LURIA, A.R. (1984). Conciencia y lenguaje. Madrid. Editorial Visor.
  • MONFORT, M y JUÁREZ SÁNCHEZ, A. (1996). El niño que habla. Madrid. C.E.P.E. (Ciencias de Educación Preescolar y Especial).
  • PALACIOS, J., MARCHESI, A., COLL,C. (1993). Desarrollo psicológico y educación, I. Psicología evolutiva. Madrid. Alianza Psicología.
  • PIAGET, J., INHELDER, B. (1984). Psicología del niño. Madrid. MEC y Ediciones Morata.
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